Muchas veces necesitamos escuchar el testimonio de otra persona, para entender que algo no está bien en nosotros y darnos cuenta de que existe una salida. Nos resulta muy difícil reconocer que las cosas no van bien, sobre todo si eso implica un esfuerzo por cambiar y recorrer un nuevo camino desconocido. Por ello, compartimos con vosotros los testimonios de algunos de nuestros pacientes (manteniendo siempre su anonimato) y os detallamos el proceso terapéutico. En este caso se trata de un paciente con trastorno depresivo. Esperamos que os pueda servir de ayuda.
Testimonio de trastorno depresivo: El caso de M.
Toda mi vida he tenido problemas de autoestima; o mejor dicho, una ausencia casi total de la misma. La depresión también ha sido casi habitual, y he estado tomando medicación desde hace décadas. Pero todo empeoró en los últimos años, a raíz de una serie de sucesos que me dejaron huella. A una serie de tragedias familiares se sumó la pérdida de empleo fijo. Resultado: me instalé en la depresión y la tristeza, de una forma destructiva. No quería relacionarme con nadie, no quería hacer nada, no quería salir. Mi “concha” eran los pensamientos dañinos, eran mi rutina, algo cómodo y conocido. El resultado es que me abandoné por completo, tanto en sentido mental como también en el físico. Llegué a pesar 156 kilos. Tomaba cuatro antidepresivos al día, y ni siquiera así experimentaba mejoría. Mis amigos, los pocos que aún me quedaban, se preocupaban por mí. Dos de ellos me hablaban del bien que les había hecho acudir a una psicóloga. La idea no me pareció mal, pero como yo mismo era mi propio peor enemigo, lo fui postergando.
Trabajo terapéutico: tratamiento del trastorno depresivo
Como cualquier proceso terapéutico, el caso de M. comenzó por una evaluación exhaustiva de su situación. Se trataba de un trastorno depresivo (depresión) de muchos años de duración, marcada por la inestabilidad económica y laboral y una serie de pérdidas familiares muy importantes, que le llevaron poco a poco a aislarse y sumergirse en una tristeza y desesperanza muy profunda. No había planes, esperanza o ilusión. No se planteaba un futuro.
Además, su autoestima era muy muy bajita. Había aumentado de peso considerablemente en los últimos años por la falta total de autocuidado, lo cual empeoraba más aún su falta de amor propio.
A pesar de que en las primeras sesiones M. se mostraba ambivalente sobre comenzar la terapia, le dio una oportunidad y pudimos comenzar a trabajar en su malestar (gracias M. por confiar en mí en aquel momento y darme la oportunidad de ayudarte J).
Cuando acabamos con la evaluación, nos marcamos una serie de objetivos terapéuticos:
- Mejorar su estado de ánimo
- Reducir los niveles de desesperanza
- Mejorar relaciones sociales
- Buscar motivaciones a medio y largo plazo
- Mejorar su autoestima.
Lo que encontré fue a una persona que, aunque pueda sonar extraño, había llegado a encontrar cierta comodidad dentro de su malestar, es decir, su vida actual era su “zona de confort”. Tras muchos años experimentando malestar había llegado a acostumbrarse y a ver su situación como algo normal. Salir del estado en el que él se encontraba iba a requerir mucho trabajo y esfuerzo, mientras que mantenerse en su situación era lo “fácil”, lo conocido y donde él tenía el control.
El problema es que cuanto más tiempo se permanece encerrado en esa zona de confort, más miedo hay a descubrir, a intentar y a actuar. Mantener su vida igual implicaba perder más oportunidades de mejorar su calidad de vida, realizarse a nivel profesional y personal, aumentar nuestra autoestima, etc. Así que M. se decidió a actuar para mejorar su calidad de vida.
La parte fundamental de nuestro trabajo se centró en torno a los pensamientos. A través de técnicas cognitivas que le fui proporcionando (es decir, técnicas para trabajar sobre los pensamientos), fuimos muy poquito a poco manejando todos estos pensamientos que tanto le atormentaban. El manejo de estos permitió, además, que las emociones que les acompañaban también fueran reduciéndose en intensidad ya que fue aprendiendo a regularlas y gestionarlas.
Además del trabajo cognitivo, trabajamos la activación conductual, es decir, ir introduciendo pequeñas actividades en su día a día que le fueran haciéndose sentir mejor. Comenzó a quedar con más frecuencia, salir al cine o a pasear diariamente.
En cuanto a su autoestima, empezó a cambiar sus hábitos de alimentación y a cuidarse más. Como él bien dice, ya ha perdido más de 40 kg desde que decidió empezar a actuar sobre su salud. En esta área seguimos trabajando para mejorar la aceptación de sí mismo y caminar hacia una vida más saludable.
El cambio que ha habido en ti, M. ha sido asombroso si miramos hacia atrás. Estoy muy orgullosa de todo tu esfuerzo y trabajo a lo largo de este tiempo. Eres una gran persona y el mejor cuidador que alguien puede tener.
¡Un fuerte abrazo M!

Me siento totalmente identificado y nadie que no pase o dura esta terrible a la par que invisible no lo puede entender!!!
Hola Laura como esta? soy señora de tercera edad que toda mi vida he sufrido de depresion, con baja autoestima y todo eso. Le comento que nunca me quise someter a tratamiento, por encontrarlo ineficaz de principio a fin.
Por el siguiente motivo, le preguntan al paciente como se siente y le hacen narrar toda clase de desventuras por las cuales ha pasado y que son las que originan el problema, entonces, en cada sesión se origina un eterno bla bla bla, inutil e innecesario, en que lo unico que hacen es recordarle mas y mas sus .desgracias.
En circunstancia, que lo unico que se debe hacer es que olvide lo negativo y empiece a darse cuenta que, si, hay aspectos muy positivos en el ser de uno que lo pueden conducir, y si uno le pone empeño, a las mismas puerta del cielo.
Afortunadamente, Ud. lo supo guiar con una técnica que yo llamo «psicología positiva» en que es el paciente el que debe hacer las conexiones necesarias y trabajar en sus pensamientos y emociones, Bravo por su paciente, y la felicito a Ud. por su profesionalismo de sacar adelante a su paciente con honestidad.Saludos
Ahora mismo estoy asi.
Hace un año estuve en el hospital ingresado por intento de suicidio. Justo salgo del hospital y la que era en ese momento mi mujer se va de casa.
Asi que llevo desde que firme el divorcio totalmente hundido y sobre todo loa dos ultimos meses.
Hola José Manuel
Siento mucho la situación que estás viviendo.
Si buscas empezar una terapia psicológica podrá ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.
Un saludo
Hola José Manuel
Siento mucho la situación que estás viviendo.
Si buscas empezar una terapia psicológica podrá ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.
Un saludo
Hola José Manuel
Siento mucho la situación que estás viviendo.
Si buscas empezar una terapia psicológica podrá ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.
Un saludo
Me siento totalmente identificado y nadie que no pase o dura esta terrible a la par que invisible no lo puede entender!!!
Hola Laura como esta? soy señora de tercera edad que toda mi vida he sufrido de depresion, con baja autoestima y todo eso. Le comento que nunca me quise someter a tratamiento, por encontrarlo ineficaz de principio a fin.
Por el siguiente motivo, le preguntan al paciente como se siente y le hacen narrar toda clase de desventuras por las cuales ha pasado y que son las que originan el problema, entonces, en cada sesión se origina un eterno bla bla bla, inutil e innecesario, en que lo unico que hacen es recordarle mas y mas sus .desgracias.
En circunstancia, que lo unico que se debe hacer es que olvide lo negativo y empiece a darse cuenta que, si, hay aspectos muy positivos en el ser de uno que lo pueden conducir, y si uno le pone empeño, a las mismas puerta del cielo.
Afortunadamente, Ud. lo supo guiar con una técnica que yo llamo «psicología positiva» en que es el paciente el que debe hacer las conexiones necesarias y trabajar en sus pensamientos y emociones, Bravo por su paciente, y la felicito a Ud. por su profesionalismo de sacar adelante a su paciente con honestidad.Saludos
Ahora mismo estoy asi.
Hace un año estuve en el hospital ingresado por intento de suicidio. Justo salgo del hospital y la que era en ese momento mi mujer se va de casa.
Asi que llevo desde que firme el divorcio totalmente hundido y sobre todo loa dos ultimos meses.
Hola José Manuel
Siento mucho la situación que estás viviendo.
Si buscas empezar una terapia psicológica podrá ayudarte a mejorar tu estado de ánimo.
Un saludo