Sustituir al ex tras una ruptura: relaciones de rebote

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23 Jul Sustituir al ex tras una ruptura: relaciones de rebote

¡Un clavo saca otro clavo! Todos hemos podido escuchar esta frase al enfrentarnos a la difícil situación de dejar a una pareja y buscar una forma de mitigar ese dolor o vacío que nos deja tras su marcha de nuestro lado.

Amigos o incluso familiares puede que nos digan: “es hora de un nuevo comienzo” “olvida a esa persona y empieza otra relación”, pero ¿es esto sano para nosotros?

Por otro lado, puede que seas esa otra persona que comienza una nueva etapa con alguien que lo ha acabado de dejar con su expareja y esta situación te genere dudas o miedos “¿Me querrá realmente?” ¿Me estará utilizando solo para olvidar a su ex?”

Hoy queremos indagar y dar respuestas a ambos tipos de personas que pueden estar pasando por el proceso conocido como “relación de rebote”.

¿Qué entendemos por una relación de rebote?

Cuando hablamos de una relación de rebote hacemos referencia a aquella situación en la que una persona ha terminado hace muy poco tiempo una relación con su expareja y comienza, casi inmediatamente, una nueva aventura romántica.

Esta persona no ha pasado por el duelo, reflexión o el autocuidado necesario y se lanza a los brazos de un nuevo “amor” dado que piensa que es lo que realmente necesita, pues tiene miedo a estar sola o necesita de otra persona para intentar llenar el vacío aún no superado de su expareja.

Como vemos es un tipo de relación no basada en el enamoramiento real, sino en la dependencia y la necesidad.

¿Cómo podemos reconocer una relación de rebote?

Antes de nada es importante aclarar que en muy raras ocasiones una persona que ha comenzado una relación de rebote sea plenamente consciente de ello.

Esos sentimientos de angustia, vacío y miedo antes descritos, van a ser muy fuertes y van a cegar a la persona para saber lo que realmente siente por la otra. Es por ello que muchas veces es la nueva pareja la primera en darse cuenta y poner fin a este compromiso para no salir herida a nivel emocional.

Como decimos, no es fácil darse cuenta de que nos encontramos en una relación de rebote, no obstante hay ciertos indicadores o indicios que nos permiten detectar si nos encontramos en una:

Un inicio muy precipitado tras una relación previa

Cuando una persona comienza una nueva relación pocas semanas después de terminar otra previa, es muy posible que nos estemos encontrando con una relación de rebote abocada, con casi total seguridad, al fracaso.

En este tipo de parejas todo se da de manera totalmente precipitada dando “saltos de gigante” y no yendo con la velocidad de una relación normal. Planear rápidamente vivir juntos, hablar de tener hijos, presentar a la familia… son solo algunos ejemplos de esta celeridad.

Una relación llena de altibajos

Cuando no estamos seguros de que algo sea viable o tenga futuro, es cuando existen altibajos y baches constantes. Esto mismo ocurre con la persona que ha salido hace muy poco tiempo de la otra relación y se embarca en este nuevo tipo de pareja.

Así tendremos días en los que todo parece ir “de color de rosa” y otros en los que la motivación sea mínima y no se esté por la labor, creando a su vez inseguirdades y gran confusión en esa otra parte de la pareja, que puede llegar a sentirse utilizada.

Muchas veces no existe una compatibilidad real

Así como lo oyes, en este tipo de relaciones, en la mayoría de ocasiones, no existe una complicidad o compatibilidad real entre ambos.

Esto se debe a que no se elige a la otra persona por el proceso común de enamoramiento, sino por necesidad y miedo. A veces se es consciente de que no se habría elegido a la pareja escogida en una situación convencional, pero premia más llenar el vacío que nos ha dejado la expareja, que superar realmente el proceso que llevamos dentro o buscar el amor de verdad.

Para nosotros la nueva relación es una tirita, un parche que necesitamos para sobrellevar la pérdida anterior.

¿Cuánto dura una relación de rebote?

Ya que no existen vínculos emocionales reales entre ambos, no es sorpresivo que este tipo de relación tenga una pronta fecha de caducidad.

Por sus características, y por mucho que hayamos hecho muchos planes de futuro en poco tiempo, la duración suele ser inferior a un año, si bien, a veces, la inercia de la relación y la situación de codependencia puede alargar este tipo de parejas por más tiempo del que pudiera esperarse.

Las relaciones de rebote no funcionan

Vamos a ser tajantes en esto: las relaciones de rebote no funcionan.

¿Por qué? Una ruptura sentimental supone una pérdida, por lo que inevitablemente requiere un período de duelo. Este periodo de duelo implica a su vez que la persona necesite de un tiempo de reflexión, de autoconocimiento y procesamiento de la nueva situación, lo cual es contrario a un nuevo inicio amoroso.

En ocasiones, nos da miedo afrontar todo lo que la pérdida conlleva y podemos saltarnos el duelo implicándonos rápidamente en una nueva relación, no obstante esto no durará mucho por la propia concepción de la misma.

El dolor que todavía tenemos por nuestra expareja opacará todas las ilusiones que podamos tener por una nueva relación, lo que a su vez supone un casi inevitable fracaso y posterior ruptura.

Para empezar un nuevo compromiso tenemos que darnos el tiempo suficiente para sanar y estar preparados para conocer de verdad a la otra persona. Sabemos que no es un proceso nada fácil y que a veces es muy duro afrontar esto solos, con los demonios internos que nos acechan.

Desde Mensactiva queremos que entiendas que no eres en absoluto débil por sentirte mal al pasar por el proceso de la separación, ni por pedir ayuda si la necesitas. Sabes que puedes contar con nosotras y nuestro equipo para pasar este tipo de trances y etapas en tu vida, recuerda que tu salud emocional es igual de importante que tu salud física.

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