Depresión amorosa: síntomas del duelo tras una ruptura

cómo superar la depresión amorosa

16 Jun Depresión amorosa: síntomas del duelo tras una ruptura

La depresión tiene muchas caras. Y la depresión amorosa, es una de ellas. En la mayoría de los casos, no podemos hablar de un único detonante (causa-efecto) ubicado en el presente.

Lo que popularmente se conoce como depresión amorosa, o depresión por amor, tiene muchas veces relación directa con falta de autoestima y otros problemas. Los cuales hunden sus raíces en experiencias dolorosas o traumáticas de nuestro pasado.

Esa carencia de herramientas emocionales saludables, es lo que muchas veces le abre a la depresión las puertas de par en par.

¿Qué entendemos por depresión amorosa? ¿Qué síntomas o etapas tiene el duelo por ruptura? Hoy vamos a profundizar un poco en un problema que afecta a cientos de personas. Y ya te anticipamos que con tiempo y las herramientas adecuadas, lo superarás. ¡Que no te quepa duda!

¿Cómo puedo saber que sufro una depresión por amor?

Identificar que estamos teniendo problemas de salud mental a raíz de un duelo amoroso no siempre es sencillo. Muchas veces, tendemos a quitarle importancia. O lo que es peor, a asumir que el “sufrimiento” (patológico) es inevitable ante una ruptura. ¿En cuántas novelas, pelis o series hemos visto cierta ‘romantización’ del dolor desgarrado por desamor?

Como ya hemos hablado en otras ocasiones, el duelo supone “toda sensación de pérdida sin posibilidad de recuperación”. A lo largo de nuestra vida, viviremos numerosas experiencias de duelo. Y es que este concepto no solo hace referencia a la desaparición de alguien debido a su fallecimiento, sino a su ausencia por otros muchos factores. Incluso a la desaparición de otros momentos, etapas o cosas de nuestra vida (la infancia, un trabajo, una amistad, etc.).

Por ello, cuando hablamos de depresión por amor, de lo que hablamos realmente es de un proceso de duelo por la pérdida o el rechazo de la persona amada.

Los síntomas de una depresión derivada de una ruptura amorosa, o de un duelo amoroso mal gestionado, no siempre son iguales en todas las personas. Ya sabes que nos encanta subrayar aquello de cada paciente es un mundo. Pero no hay nada más cierto que eso.

Síntomas del duelo amoroso: ¿cuándo es problemático?

El malestar emocional se manifiesta de formas muy diferentes dependiendo de las herramientas de aprendizaje, determinadas características de la personalidad y otros factores genéticos. Por eso, los síntomas de la depresión amorosa pueden ser distintos en cada persona.

En general, los síntomas más comunes del duelo amoroso no difieren mucho de los de otras formas de duelo. Por ello, las etapas serán muy similares. Seguramente ya las conozcas si has leído este artículo sobre el duelo. Es importante que entiendas que no todas las personas necesariamente pasan por cada etapa de la misma forma. Ni por el mismo orden.

El duelo (y la recuperación) no es lineal. Podemos pasar por una etapa, saltar a otra, volver a la anterior, etc. Los altibajos son totalmente normales y es muy importante tener paciencia con nuestro proceso. ‘Forzar’ una ‘recuperación’ es contraproducente: ¡son conceptos contradictorios! Date tiempo y no huyas de las emociones.

  • Negación

La primera etapa en este proceso de duelo por una ruptura o desamor tiene que ver con la negación. Con esa sensación de que es imposible lo que acaba de ocurrir. Para las personas que tienen rasgos de evitación muy marcados, se produce una especie de anestesia emocional, tratando de evitar el dolor y negándose a pasar por ese proceso.

Si esta etapa se empieza a extender en el tiempo, el duelo se enquistará y los problemas psicológicos pueden agravarse.

  • Ira

Cuando la persona afectada empieza a ser consciente del vacío de la pérdida, la rabia o ira suelen ser la emoción más común. “¿Cómo ha podido ocurrirme esto a mí?” “¡La vida es muy injusta!” Este tipo de frases terminan, en demasiadas ocasiones, despertando el sentimiento de culpa. Lo cual es muy nocivo (y desajustado con la realidad).

La ira puede desembocar en comportamientos muy extremos para tratar de apaciguar el dolor. Los cuales son contraproducentes, pero en un primer momento provocan una falsa sensación de liberación (algo parecido a lo que ocurre con los niveles de glucosa en sangre tras una ingesta masiva de azúcar).

Por ejemplo, hay personas que para tratar de no pensar en su malestar emocional, fruto de una ruptura amorosa, deciden salir a quemar la noche un fin de semana detrás de otro. Y siempre que tienen la oportunidad, evitan estar a solas con sus pensamientos y emociones.

Esta etapa, si no se gestiona adecuadamente, también puede desembocar en rencor y en deseos de “venganza”: desear que tu ex te vea radiante y totalmente recuperada o recuperado, tratar de despertarle celos de alguna forma, etc. Todo ello, tremendamente tóxico y perjudicial para tu salud mental.

  • Negociación

En esta etapa, las personas suelen empezar a dar pasos hacia la recuperación de la normalidad. Se empieza a aceptar el hecho de la ruptura como parte de su historia vital.

Aquí, cuando el duelo amoroso no se procesa como es debido, se puede generar una falsa sensación de superación. Especialmente si se inicia un acercamiento hacia la otra persona. Si esto no se hace bien, puede terminar en un intento desesperado de volver con él o con ella.

  • Tristeza

Esta es la fase que, si no se atraviesa de una forma saludable, puede desembocar en un estado depresivo más severo.

La sensación de pérdida golpea fuerte en esta etapa, por lo que es importante aprender a soltar lastre, evitar juzgarnos a nosotros mismos y dejarnos estar tristes. Tratar de evitar las lágrimas o el abatimiento a toda costa es tan perjudicial como acabar enredados y obsesionados con el dolor.

  • Aceptación

Aunque ahora mismo no te lo creas, llegará un día en el que hayas superado esta ruptura. Igual que has superado otras muchas cosas en tu vida, que te han llevado hasta el presente.

La aceptación no quiere decir que te hayas olvidado de tu ex pareja para siempre, ni mucho menos, sino que serás capaz de pensar en esa persona como alguien que formó parte de tu vida sentimental y que ahora, simplemente, está ubicada en otro lugar (incluso fuera de tu vida, si ese debe ser el caso).

Tiempo, paciencia, autocuidado: la depresión por amor puede superarse

No pasar por este proceso de duelo de forma saludable implica no llegar a superarlo. Lo cual tiene graves consecuencias para la salud psicológica y física. Los síntomas pueden ir desde la tristeza profunda, la apatía, fatiga y cansancio constantes, pasando por alteraciones del apetito (pérdida o atracón), problemas gastrointestinales, cefaleas, mareos o desmayos, ansiedad o angustia, crisis de pánico, insomnio, etc.

La depresión amorosa no es sino una forma de llamar, resumidamente, al malestar fruto de un duelo por ruptura gestionado de forma no saludable. Y a los problemas psicológicos derivados de ello.

Por eso, no olvides que no tienes que pasar por todo esto en soledad. Nosotras estamos aquí para ayudarte y orientarte: facilitándote las herramientas que te permitirán superar una depresión amorosa.

La ruptura con tu pareja no es el fin de tu vida, ¡ni mucho menos! Puedes despedirte de esta etapa sin quedarte anclado o anclada en el dolor. ¿Quieres que te acompañemos?

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