La psicología humana es un campo fascinante y complejo que a menudo nos sorprende con conceptos inusuales. Uno de ellos es la hibristofilia, un fenómeno que se ha convertido en
objeto de estudio en los últimos años. Este artículo explora qué es la hibristofilia, es decir, la pasión por las personas tóxicas, y la importancia de protegerse de esto.
¿Qué es la Hibristofilia?
La hibristofilia, un término acuñado por el psicólogo John Money, proviene de las palabras del griego y significa «cometer actos contra alguien», y «filo», que se refiere a la
afinidad. También se conoce como el «Síndrome de Bonnie y Clyde».
En resumen, hace referencia a la atracción romántica o sexual hacia individuos que han perpetrado acciones ilegales o moralmente condenables. La hibristofilia se clasifica como
una variante de la sexualidad atípica. Nos referimos a una parafilia cuando existe un desvío del placer sexual convencional. Esta atracción puede manifestarse de diversas maneras,
desde el interés en figuras famosas que han cometido crímenes hasta la búsqueda activa de relaciones con personas violentas o abusivas.
Esta inclinación puede ser perjudicial para quienes la experimentan, ya que puede poner en peligro tanto su bienestar físico como mental. También existe una versión más «moderada»
de la hibristofilia que, si bien no pone en riesgo la vida, sí puede afectar la salud emocional de la persona, como la atracción hacia aquellos que cruzan ciertos límites, aunque no
cometan delitos graves.
Según John Money, este fenómeno puede darse en cualquier perfil, aunque en la práctica es más común en mujeres heterosexuales.
Este patrón se ajusta a muchos de los casos más destacados de hibristofilia, que involucran a asesinos y criminales altamente peligrosos. A pesar de haber sido condenados por delitos
graves, algunas de estas personas han atraído a admiradoras que sienten interés romántico por ellos.
Aunque no existen estudios científicos definitivos que expliquen por qué esta parafilia es más común en mujeres que en hombres, algunos autores, como Leon F. Seltzer, Richard
Wrangham y Dale Peterson, han sugerido que, desde una perspectiva evolutiva o biológica, algunas mujeres pueden asociar la violencia con la fuerza y el poder, lo que podría llevarlas
inconscientemente a buscar protección para sí mismas o su descendencia.
Las Causas de la Hibristofilia
Se necesitan más investigaciones empíricas para poder obtener una comprensión más profunda de esta parafilia, debido a que la mayoría de los datos que tenemos sobre este
suceso se encuentran en testimonios de libros y entrevistas. Por lo tanto, las causas específicas de la hibristofilia aún no se comprenden completamente, pero entre las posibles
causas se pueden mencionar las siguientes:
- Antecedentes de abuso: Se ha observado que las mujeres que han experimentado abuso en su infancia tienden a seleccionar parejas sexuales y románticas con antecedentes criminales y tendencias agresivas. Esto puede deberse a la continuación de un patrón de abuso en sus relaciones.
- Triada Oscura: La Triada Oscura de la personalidad incluye rasgos como narcisismo, maquiavelismo y psicopatía, que pueden resultar atractivos para cierto tipo de personas. Los hombres que manifiestan esta triada tienen una mayor probabilidad de involucrarse en comportamientos criminales.
- Baja autoestima y búsqueda de seguridad: Las personas con baja autoestima pueden sentirse atraídas por personalidades fuertes y dominantes como una forma de buscar seguridad y protección personal en la relación.
- Influencia de estereotipos sociales: La sociedad y la cultura en la que vivimos pueden influir en la percepción del atractivo hacia hombres peligrosos. Los estereotipos sociales sobre la masculinidad y el poder pueden contribuir a esta atracción.
La psicóloga forense Katherine Ramsland, quien ha estudiado a fondo a mujeres que se han casado con criminales de este tipo, ha identificado varias motivaciones detrás de su
atracción. Una de estas motivaciones es una especie de compasión, pena o ternura hacia el hombre encarcelado, a pesar de los crímenes que haya cometido. Algunas mujeres pueden
sentir la necesidad de proteger al niño que una vez fue el hombre. Otra motivación es la creencia de que su amor puede transformar a estos hombres, adoptando un papel de
«salvadoras».
Es importante destacar que estos son posibles factores y motivaciones, y la hibristofilia es un fenómeno complejo que puede variar de una persona a otra. Se necesita una
investigación más rigurosa para comprender completamente esta atracción hacia individuos peligrosos.
Caso famoso
Cómo hemos nombrado anteriormente, la hibristofilia o “Síndrome de Bonnie y Clyde” adquirió ese nombre debido a la historia de esta famosa pareja.
Bonnie tuvo una infancia difícil, su familia experimentó la “gran depresión” de EEUU y sufrieron de problemas económicos. A los 16 se casó con Roy Thornton pero él acabó en
prisión y se divorciaron. Por otro lado, Clyde venía de una familia muy humilde, por lo que desde una edad temprana ya se involucraba en robos y actividades delictivas menores.
Pasó un tiempo en prisión donde aprendió más tácticas criminales y se convirtió en un criminal más endurecido.
Finalmente, ambos se conocieron en 1930 y formaron una banda delictiva que llevó a cabo robos, asaltos y asesinatos. Su vida criminal se volvió notoria en todo Estados Unidos, y se
convirtieron en uno de los dúos criminales más famosos de la historia. Sin embargo, esta vida de crimen también los llevó a un trágico final cuando fueron emboscados y asesinados
a tiros por la policía en mayo de 1934.
La hibristofilia es un fenómeno psicológico intrigante, pero potencialmente peligroso. Reconocer esta atracción y tomar medidas para protegerse a uno mismo es esencial para mantener relaciones saludables y evitar caer en patrones dañinos. La búsqueda de una vida emocionalmente equilibrada y segura es fundamental para el bienestar de cada individuo.
Este artículo ha sido redactado por Lorena Urbano durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
