Seguro que últimamente has escuchado mucho el término relaciones “casi algo”. Este tipo de relación, aunque no tiene una definición clara y puede ser diferente para muchas personas, en términos generales, se trata un vínculo en los que no hay una definición clara ni de que son, ni hacia dónde va esa relación.
¿Qué es una relación «casi algo»?
Existe un vínculo emocional/sexual, pero sin una etiqueta. Es decir, es como una relación que funciona como si fuera una pareja, pero sin el nivel de compromiso y sobre todo sin la formalidad que encontramos en las relaciones de pareja convencionales.
Las personas involucradas pueden realizar actividades de “pareja” como tener citas, compartir momentos románticos, disfrutar de la compañía del otro… Pero sin saber exactamente de qué se trata esa relación.
Esto puede generar confusión y angustia, ya que no sabemos si esa relación va a continuar siendo ambigua, o si, por lo contrario, va a avanzar hacia algo más serio. Las personas pueden entrar en este tipo de relaciones por elección propia o muchas de ellas, acaban encontrándose en este tipo de relaciones al no mantener conversaciones basadas en lo que buscan en una relación. Podemos vernos envueltos en ellas por cuestiones de conveniencia, circunstancias a corto plazo o falta de conocimiento de sus propias necesidades emocionales.
Este tipo de relaciones son diferentes a aquellas que son únicamente sexuales, ya que en los “casi-algo” pueden estar presentes sentimientos intensos y una intimidad emocional. En los siguientes punto trataremos más en profundidad sobre este tipo de relaciones.
Reconocer los patrones
Es esencial en este tipo de relaciones, conocer cuál es la dinámica de esta. La falta de claridad y compromiso puede generar sensación de incertidumbre e inestabilidad para ciertas personas y generar una dinámica dañina y desequilibrada. Debemos ser conscientes de los roles que jugamos en este tipo de relaciones y como nos puede afectar.
Por ejemplo, si tu idea es una relación de pareja convencional, y te das cuenta de que estas en una relación “casi-algo” donde eres la única persona de las dos partes que muestra compromiso, siempre está disponible… puede crear una dinámica que afecte a tu autoestima y bienestar emocional.
A continuación, te dejamos siete señales que pueden mostrarte que estás en una relación “Casi-algo”:
No existe una etiqueta en tu relación
Muchas personas con miedo al compromiso pueden preferir este tipo de relaciones informarles y no ponerles etiqueta por temor a que se vuelva algo serio y abrumador.
Ponerle una etiqueta a la relación puede cambiar lo que dos personas tienen al aclarar límites y requisitos, y esto puede generar miedo y ansiedad. Mantener las cosas informales y abiertas, reduce la ansiedad, pero produce consecuencias a largo plazo.
No existen planes y objetivos a largo plazo
En este tipo de relaciones, es común que no existan planes para los próximos meses o incluso semanas, ya que esto significaría que puede existir algo más que casual.
No existe exclusividad
En una relación de pareja (normalmente), existe exclusividad. Sin embargo, en este tipo de relaciones al no existir límites claros y mantener la informalidad, puede generar confusión e incertidumbre sobre la relación y su futuro.
No le presentan amigos ni familiares
Dada la informalidad de la relación, es posible que uno de los miembros de la pareja no sienta la necesidad de integrar a la otra persona en su vida al no presentarla a amigos y familiares.
Son inestables
En ocasiones, en este tipo de relaciones puede existir mensajes contradictorios acerca de sus emociones y formas de actuar, mostrándose un día de forma cariñosa y distante al día siguiente. Que exista coherencia en una relación, es señal de compromiso.
No están emocionalmente disponibles
Las emociones de tu pareja no están claras y no estás seguro de si tiene sentimientos hacia ti o si se trata solo de una relación sexual. Es posible que no exprese lo que realmente siente por ti.
Quiere la atención
Es posible que disfrute del tiempo que pasan juntos y esa atención que recibe, pero no es capaz de imaginar un futuro juntos.
Establecer límites y aclararlos
Establecer límites en las relaciones que mantenemos, es una forma de cuidarnos. Sin una comunicación clara, la relación puede verse confusa y provocar malentendidos, además de
mucha incertidumbre al no tener claro lo que esperamos. Establecer límites puede ayudarnos a saber que dar y que recibir de esa relación en términos de cuidarnos a nosotros mismos.
Compartimos varios puntos que pueden ayudarte:
• Honestidad acerca de las expectativas de la relación
Haciendo esto aclaramos los límites evitando que alguno de los dos salga lastimado de la relación.
• Pide lo que quieras
En ocasiones, aceptamos lo que nos da el otro sin preguntarnos que queremos nosotros.
Permítete pedir lo que crees que necesitas de esa relación, al fin y al cabo, ¡También eres parte de ella!
• Compatibilidad
Piensa si esa relación es compatible con tus valores y forma de ser. Tener esto claro puede ser una guía para continuar en esa relación, o, por el contrario, abandonarla.
Es fundamental establecer límites y comunicar nuestras necesidad para obtener la relación que queremos. Esto implica tener conversaciones difíciles y tomar decisiones que nos benefician a largo plazo.
¿Cómo afectan los casi algo a nuestra salud mental?
Este tipo de relaciones puede afectar a la salud mental dado la incoherencia y el refuerzo intermitente de la misma. Hay personas que, si esta relación no es lo que buscan, puede verse dañada su autoestima. Es importante tener en cuenta cuales son nuestros límites y que buscamos en la relación y conocernos y ver si somos personas que podemos estar en estas relaciones sin que nos afecte negativamente.
Muchas personas que están en este tipo de relaciones suelen cumplir con un perfil de apego ansioso. En este tipo de perfiles, dado el miedo al abandono, puede resultarle más complicado salir de este patrón intermitente ya que suelen poner en el su base de seguridad.
¿Por qué enganchan tanto?
Como apuntamos anteriormente, este tipo de relaciones pueden llegar a ser muy intensas e incoherentes. Lo que puede hacer que nos enganchamos más a ellas.
Por un lado, según algunos psicólogos, uno de los motivos puede ser el hecho de que, al no haberse convertido en una relación formal, no nos haya dado tiempo a conocer realmente a esa persona, con sus cosas buenas y malas. Esto puede provocar que idealicemos tanto a esa persona como la relación.
Cuando nos falta información, nuestro cerebro para lidiar con esa incertidumbre, la completa con información que nos gustaría, siendo más difícil que veamos sus defectos o esas “red flags” en la personal.
Con respecto al punto anterior, si ese vínculo se rompe, se corta en esa etapa que hablábamos de idealización, nos puede dejar todavía con más dudas.
Como nuestro cerebro no puede quedarse con estas dudas, buscamos una explicación. Esto nos puede llevar a una rumiación constante hacia esta persona, buscar explicaciones en redes sociales, preguntar a amigos…
¿Cómo superar un casi algo?
Este tipo de relaciones puede ser difícil de superar, ya que nos deja con un montón de dudas, preguntas e incertidumbre…
Sin embargo, parece que como nuestra relación no era nada serio ni convencional, perder esa relación no supondría una pérdida en sí misma. La ruptura de este tipo de vínculos es una pérdida, independientemente del tipo de relación que se vivió.
Hay que tener en cuenta, que independientemente del vínculo que sea, hubo un vínculo y donde hay pérdida del vínculo puede existir duelo.
Te dejamos varios tips que pueden ayudarte en este proceso:
- Acepta lo que estas sintiendo: Es normal que la pérdida de una relación, duela. Acepta que es una ruptura y permítete sanar.
- Apóyate en tu círculo: Recuerda que una maleta, pesa menos si otros nos ayudan a sostenerla. Dedica tiempo a esas personas que son importantes para ti.
- Recuerda la idealización: Es fundamente pensar que esa persona es una persona con sus defectos, manías… que probablemente por la duración de la relación no llegaste a conocer. Es normal echar de menos esa parte “perfecta” pero probablemente, no sea la real.
El duelo dependerá de diferentes variables como la duración de la relación, la intensidad… Hay gente que opina que un “Casi algo” puede llegar a ser más doloroso que una relación de pareja convencional. Esto se debe a que, un casi algo, puede ser breve pero intenso con su carga de idealización. Sin embargo, una ruptura de pareja puede costar menos si las cosas dejan de funcionar y hay una pérdida de enamoramiento por las dos partes. Aunque está claro, que cada caso es un mundo y habría que analizarlo.
Cuando elegimos que alguien entre a nuestra vida, es importante priorizar nuestra salud mental y bienestar, independientemente del vínculo de esta. Escúchate y sé sincero contigo mismo acerca de tus expectativas y necesidades.
Si te encuentras con dificultades relacionados con tu relación, recuerda que existen profesionales dispuestos a ayudarte. Desde Mensactiva podemos ayudarte y brindarte apoyo durante este camino. Cuidar de nuestra salud mental es fundamental para construir y mantener relaciones saludables.
