En nuestra sociedad utilizamos el concepto de duelo para referirnos al dolor relacionado con la muerte. Pero en realidad el duelo va mucho más allá. Experimentamos duelo por romper con nuestra pareja, por la jubilación, por mudarnos a otra ciudad… y por amistades que se rompen.
El duelo por ruptura de una amistad es el proceso de dolor emocional que se experimenta cuando una relación amistosa se rompe o termina, ya sea de forma deseada o no.
Las rupturas entre amigos no son menos dolorosas que una relación de pareja, pero no están igual de visibilizadas.
Comprender esto nos ayuda a aceptar y validar nuestras emociones por esta pérdida. Sufrir por la ruptura de una amistad es totalmente legítimo.
¿Por qué etapas pasamos cuando atravesamos un duelo?
Al igual que con otros procesos de duelo, cuando rompemos con una amistad podemos atravesar diferentes fases:
- Negación y rechazo: Esta fase nos previene y “amortigua” ese dolor. Esta negación se va sustituyendo poco a poco por una aceptación parcial. Un ejemplo común de experiencias en esa etapa tienen que ver con pensar que todo ha sido un sueño.
- Ira y rebelión: Durante la fase de ira surgen todos los “porqués”: “¿Por qué ha tenido que pasar esto?”. Y también se intentan buscar “culpables”. La negación empieza a convertirse en rabia, resentimiento y profunda sensación de injusticia. En esta fase también surge el sentimiento de culpa en muchas personas.
- Miedo y negociación: Estos procesos emocionales están relacionados con la fase de negociación. La persona intenta llegar a un acuerdo consigo misma para superar esta experiencia traumática, ante la complejidad de aceptar una realidad tan dura.
- Tristeza: Es la fase de tristeza más profunda, que suele desembocar en estados depresivos. Cuando la persona sale definitivamente del sentimiento de negación y empieza a ser plenamente consciente de lo que ha ocurrido: que la pérdida es irreversible. Este estadio suele ser temporal, preparatorio, para que la persona enfrente la realidad y se dirija hacia la siguiente etapa. Es muy importante que a la persona se le permita expresar su dolor y sentimientos en esta etapa.
- Aceptación: Poco a poco la persona se dirige a esta fase, la cual suele ser la etapa más larga. No debemos pensar que es una etapa de “felicidad” o de ánimo muy positivo. De hecho, al principio la persona está desprovista de sentimientos, porque está muy fatigada por todo lo que ha venido sintiendo.
No siempre tenemos que pasar por todas las fases ni hacerlo de forma lineal. Cada duelo es diferente.
¿Qué aprenderás en este taller de duelo por amistad?
En este taller de una hora de duración, de la mano de los psicólogos Aitor Martín Aragón y Paula Toledano, podremos tratar los siguientes temas:
- Reconocerás el duelo como un proceso natural
- Comprenderás las etapas del duelo
- Aprenderás a identificar las emociones asociadas a la pérdida de amistad
- Promoverás la autocompasión y el perdón
- Favorecerás el cierre emocional
- Fomentarás la creación de nuevas conexiones y potenciarás las relaciones actuales.
