¿Alguna vez has experimentado que después de reírte todo parece más sencillo y agradable? No es casualidad que experimentemos esa sensación: la risa tiene un impacto significativo en nuestro cuerpo y en nuestra mente. Por ello, vamos a hablar de la risoterapia, un método que utiliza la risa para mejorar el estado de ánimo físico y emocional. A pesar de que puede parecer una broma, la ciencia nos dice que reír es una forma de terapia en sí misma.
Tipos de risa
Existe una gran variedad de formas de reír, cada una de las cuales varía según el tipo de estímulo que recibe o su finalidad. Como es difícil enumerar todos los tipos de risas que se han tipificado a lo largo de los años y estudios, vamos a nombrar solo algunas de las más comunes:
- Risa nerviosa: ¿Quién no ha oído hablar de alguien que se rió justo en un momento tenso o serio? Es una risa rápida y a menudo incontrolable que aparece en situaciones incómodas o tensas. Suele aparecer cuando el cuerpo intenta liberar la tensión acumulada y puede ayudar a calmar los nervios y aliviar el estrés a corto plazo.
- Risa genuina o franca: Se desencadena fácilmente y de forma natural al escuchar a otros un chiste o una historia graciosa donde se hace imposible controlar la risa. Libera la tensión acumulada y provoca relajación y sensación de bienestar inmediato.
- Risa irónica: Es corta y a menudo forzada y de burla, buscando expresar una emoción negativa u opinión crítica disfrazada de humor.
- Risa malvada: Se utiliza como recurso en el teatro o cine para expresar las intenciones más malévolas de los villanos.
- Risa falsa: ¿Te ha pasado alguna vez que estabas en una reunión con amigos, familiares o de trabajo y alguien cuenta un chiste que no es realmente gracioso para ti, pero todos los demás se ríen? En ese momento, para mantener cordialidad con el entorno, te ríes intencionadamente y de forma superficial, ¿verdad? Ese es el tipo de risa a la que nos referimos en este caso. Estarás conmigo si te digo que puede ser fácilmente identificada por su falta de autenticidad.
Efectos fisiológicos de la risa
Estudios científicos demuestran que reírse más a menudo es una de las formas más simples y efectivas de cuidar tanto nuestra salud física como mental. Algunos de los efectos positivos a nivel fisiológico son:
- Ejercita y relaja la musculatura: Existen múltiples músculos implicados en la risa como los músculos de la cara, tórax y abdomen, los cuales, se contraen y se relajan a un ritmo muy rápido.
- Mejora el sistema cardiovascular: hay estudios que indican que los efectos fisiológicos de la risa son similares a los que se tienen con un ejercicio aeróbico ligero-moderado. Se reduce la presión arterial, la glucosa en sangre, mejora el funcionamiento de vasos sanguíneos y previene enfermedades cardiovasculares.
- Aumenta la oxigenación del cuerpo: la risa profunda nos hace respirar más rápido y tomar más aire, permitiendo llevar más oxígeno a nuestro organismo.
- Fortalece el sistema inmunológico: reír aumenta la producción de células inmunes y mejora la eficacia de los anticuerpos, haciendo que nuestro cuerpo esté más preparado para luchar contra virus y bacterias.
¿Qué sucede a nivel psicológico?
- Reduce el estrés y ansiedad: Cuando nos reímos, el cerebro libera endorfinas y serotonina, que son neurotransmisores conocidos como los «químicos de la felicidad». Estas sustancias químicas naturales ayudan a disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, lo que nos hace sentir más relajados y tranquilos. De hecho, solo unos minutos de risa pueden ser suficientes para aliviar la tensión y cambiar nuestro estado de ánimo de negativo a positivo.
- Elevación del estado de ánimo: la risa puede aliviar síntomas de depresión leve y moderada, ya que aumenta la producción de dopamina, una sustancia química que nos hace sentir bien y eleva nuestra energía y motivación. Además, la secreción de endorfinas contribuye a disminuir el dolor físico y proporciona una sensación de felicidad instantánea.
- Mejora la conexión social: Reírse es inherentemente una experiencia social. Refuerza las relaciones con otros, ayuda a mejorar la comunicación y la empatía. Crea un ambiente de cercanía y confianza y promueve un sentido de pertenencia y aceptación dentro del grupo.
- Estimulación de pensamiento creativo y capacidad resolutiva de problemas: La risa ayuda a reducir el estrés y la tensión, facilitando que nuestra mente trabaje de manera más relajada, flexible y creativa. Hay estudios que indican que las personas que se ríen con regularidad tienden a ser más productivos y a resolver problemas cotidianos de manera más ingeniosa.
Juegos y técnicas
Ya hemos visto que reírse hasta que te duela la barriga es más beneficioso de lo que uno cree y lo mejor de todo: ¡no tiene efectos secundarios! Como no es una pastilla mágica y se puede practicar, este apartado vamos a explorar diferentes ejercicios de risoterapia que te harán ver el poder de la risa.
- Ver programas y películas graciosas: Nos hemos habituado a ver noticias, publicidad o reality shows que nos permiten estar informados o entretenernos de una manera superflua. ¿Qué pasaría si disfrutáramos de programas cómicos y películas cuyo propósito principal sea hacer reír y provocar humor? Recomendamos pasar ese rato para mejorar el estado de ánimo y provocar sentimientos positivos. Si no sabes que ver, te dejamos algunas recomendaciones:
- Programas de monólogos como «El Club de la Comedia».
- Series como «Friends», “La que se avecina» o “Aquí no hay quien viva”.
- Películas como «Ocho apellidos vascos», “Resacón en las Vegas” “Dumb and Dumber».
- Contar chistes y anécdotas graciosas: Es cierto que se requiere de cierta destreza. Podemos desarrollar nuestras habilidades teatrales para aprovecharlas al máximo. Con el tiempo, podemos practicar su interpretación en distintas reuniones tratando de adaptarlas a cada contexto para que se sientan naturales y entretenidas. ¡Ojo, a veces el chiste peor contado es el que más hace reír!
- Para grupos y parejas:
- Caminar con formas inusuales: Los participantes caminan por la sala de una forma específica y diferente a la del resto. Una vez que todos tienen su propio estilo, se imitarán de forma alterna las maneras más divertidas o extrañas que se presenten.
- Batalla de calcetines: El objetivo del juego es robar la mayor cantidad de calcetines posible sin levantar el trasero del suelo y utilizando cosquillas, placajes y/o trucos. El que se queda sin calcetines es eliminado. El juego finaliza cuando nadie tiene los calcetines puestos.
- Nombrar verduras con actitud de cabreo.
- Hablar de un tema pero con un tic de trabajo (ej: la psicóloga asentando o el carnicero cortando).
- Crear una historia de forma conjunta. De uno en uno van sumando una frase al cuento hablando en un idioma raro (ej: con acentos, como si fuese un animal).
- Sonido y gesto de cara. Por parejas, un miembro de la misma hace un sonido y el otro tiene que hacer la cara que cree que corresponde a ese sonido. Luego se cambian los papeles. ¿Quién ha puesto la cara más graciosa?
¡Ahora ya conoces algunos juegos para disfrutar de un buen rato lleno de risas! Te animamos a probarlos y a hacer de la risa un hábito diario para mejorar tu bienestar y alegrar tus días.
Este artículo ha sido redactado por Irene Álvarez durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
