Las obsesiones son pensamientos, imágenes e impulsos repetitivos e intrusivos que son considerados inaceptables para el individuo, le ocasionan malestar y a menudo están acompañados de alguna forma de resistencia.
Pueden tomar forma de imagen mental, impulso (necesidad imperiosa y urgente de hacer o decir algo) y/o pensamiento (verbal, en forma de palabras o frases).
¿Cómo identificar una obsesión?
Podemos identificar un pensamiento como una obsesión cuando presenta las siguientes características:
- Son intrusivas: son pensamientos que irrumpen de forma involuntaria y súbita en el flujo normal del pensamiento consciente.
- Son repetitivos o recurrentes.
- No se les da vueltas de forma voluntaria, sino que la persona no desea pensar en ellas.
- La persona las valora inaceptables o inoportunas. Como consecuencia, se resiste activamente a su presencia. Esto da lugar, en muchas ocasiones, a esfuerzos activos y voluntarios de eliminarlas del flujo de pensamientos.
- Repercuten de forma negativa en el estado de ánimo, porque resultan muy molestas y desagradables. La consecuencia emocional más frecuente ante una idea obsesiva es la ansiedad, pero también están presentes otras emociones negativas: ira, enfado con uno mismo, tristeza intensa e incluso sentimientos de culpa.
- La persona reconoce que la idea obsesiva no tiene sentido, que es irracional y absurda.
En muchas ocasiones nos encontramos pacientes que presentan obsesiones pero no presentan criterios diagnósticos para ser diagnosticados de TOC, ya que no hay compulsiones o conductas manifiestas de neutralización de la obsesión. En algunos casos, puede que las compulsiones sean de carácter mental o también llamado “TOC puro”. En otras ocasiones, es posible que no haya compulsiones ni de forma conductual ni mental.
De hecho, este último perfil de paciente es muy frecuente. Los manuales de tratamiento se centran en el TOC y apenas hay bibliografía donde se nos enseña a tratar la parte de las obsesiones de forma aislada cuando tenemos un perfil subclínico que no cumple criterios diagnósticos o no identificamos compulsiones de tipo mental de forma clara.
¿Cuál es el tratamiento psicológico de las obsesiones?
A través de esta sesión clínica te traemos un caso real de un paciente tratado en MensActiva que presenta fuertes obsesiones sin compulsiones manifiestas. Las técnicas aplicadas en este caso integran diversas corrientes de psicoterapia para adaptarse a la casuística y necesidades de este paciente.
En esta sesión clínica sobre tratamiento integrador de las obsesiones, se tratarán los siguientes puntos:
- Presentación del caso, motivo de consulta y línea de vida
- Estrategias de evaluación empleadas
- Formulación del caso: hipótesis de origen y mantenimiento
- Técnicas empleadas para el manejo de las obsesiones:
- Psicoeducación
- Atención plena
- Técnicas de defusión cognitiva
- Activación conductual
- Conexión con valores
- Dificultades surgidas en la intervención
¿Qué otros materiales complementarios puedo utilizar para el tratamiento de las obsesiones?
El grado de control que realmente tenemos sobre nuestros pensamientos es mucho menor al que creemos que tenemos. También depende en gran medida de cómo de intensos son esos pensamientos (a mayor frecuencia e intensidad mayor dificultad para controlar el pensamiento).
Es muy frecuente encontrarnos en el ámbito clínico pacientes con estas expectativas desajustadas sobre qué deberían estar siendo capaces de controlar, el contenido y frecuencia de sus pensamientos, pero SPOILER: son incapaces.
Te traemos este material complementario para que puedas usar en tus sesiones. Con este material podrás realizar psicoeducación para que puedan superar y entender mejor los pensamientos intrusivos y obsesiones.

