En los últimos años, ha habido un aumento el nivel de incidencia de autolesiones en la adolescencia. Los resultados de varios estudios convergen en que no se ha hallado aún una explicación clara respecto al aumento de dicho fenómeno. Si bien es cierto que parece que la prevalencia ha podido aumentar tras el COVID 19 junto con otras consecuencias para la salud mental en esta población.
Con el término de “autolesiones”, nos referimos al acto intencionado de provocarse daño a sí mismo sin intención de suicidarse. Las autolesiones suelen producirse en privado y de forma controlada y/o ritualizada. Las maneras más comunes de autolesionarse son: cortes, rascado, quemaduras, darse golpes, arrancarse el pelo y perforaciones en la piel.
Generalmente, las autolesiones son consideradas como un mecanismo regulador de las emociones que permite reducir temporalmente el dolor emocional. Esto ocurre porque el dolor físico provocado actúa como un parche, tapando momentáneamente el malestar emocional y desviando la atención de la persona desde su sufrimiento psicológico al físico. De modo que termina generando una falsa sensación de control respecto al sufrimiento emotivo.
Hay que comentar que, las autolesiones pueden tener más funciones como utilizar el dolor físico como distracción de emociones dolorosas; sentir que se tiene control sobre el propio cuerpo, emociones o situaciones de la vida; experimentar cualquier sensación, incluso si es dolor, para llenar el vacío emocional; comunicar sentimientos de depresión o angustia a personas externas; autocastigarse por errores percibidos.
Debido a las graves consecuencias físicas y emocionales que provocan, las autolesiones se consideran como un mecanismo desadaptativo para regular las propias emociones. Pueden ocasionar secuelas permanentes, como daño nervioso o cicatrices, y temporales, como infecciones, dolor y molestias. De la misma manera, contribuyen a aumentar el sufrimiento emocional, debido a que suelen provocar sentimientos de culpa y ansiedad que terminan alimentando y aumentando el malestar de la persona.
AUTOLESIONARSE VS CONDUCTA SUICIDA
Comúnmente son términos que se suelen confundir entre ellos y que pueden generar cierta confusión. Las autolesiones son conductas intencionadas orientadas a aliviar el dolor emocional sin tener la intención de suicidarse. Aquí está ladiferencia conel suicidio, cuya finalidad es poner fin a la vida para no sentir nada más. Los jóvenes que se autolesionan pueden tener pensamientos suicidas en ocasiones, pero por lo general no están buscando acabar con su vida. Sin embargo, en algunos casos, la autolesión puede salir de control y provocar la muerte por accidente no intencionado.
FACTORES ASCOCIADOS CON LAS AUTOLESIONES:
- Ansiedad
- Depresión
- Acoso escolar
- Maltrato intrafamiliar
- Pensamientos suicidas
- Orientación sexual
- Trastorno de la conducta alimentaria
- Consumo de sustancias
SEÑALES PARA DETECTAR QUE ALGUIEN SE AUTOLESIONA
Como premisa para detectar posibles personas que se autolesionan, es fundamental tener en cuenta que la mayoría de los jóvenes optan por provocarse las autolesiones en los brazos y en las piernas.
Estos son los indicios a los cuales debemos prestar atención:
- Presencia de marcas de quemaduras y cicatrices en diferentes partes del cuerpo (brazos, piernas, pies, etc.)
- Suele aislarse y quedarse solo cuando se encuentro enfadada, frustrada, deprimida, ansiosa, etc.
- Explicaciones poco claras respecto a la causa de algunas de sus heridas.
- Lleva consigo objetos punzantes como cuchillos, agujas, cuchillas de afeitar, etc.
- Tiene amigos que se autolesionan.
- Se viste con camisetas de mangas largas y pantalones largos para cubrir su cuerpo, incluso en verano.
- Suele presentar manchas de sangre en su ropa.
SI SE/CREO QUE UN AMIGO/FAMILIAR SE AUTOLESIONA, ¿CÓMO PUEDO ACTUAR?
- Pregúntale: si nunca nos ha contado que se autolesiona, podemos aprovechar de algún momento de tranquilidad para hacerle preguntas abiertas, trasladando nuestra preocupación y nuestro deseo de ayudarle. Generalmente, estos jóvenes, aunque suelen sentir mucha vergüenza, agradecen que alguien les pregunte, mostrándose dispuestos a hablar. No obstante, si al preguntarle nos manifiesta claramente que no quiere hablar acerca de su malestar, podemos indicarle que comprendemos que le resulte difícil hablar de su situación, haciendo hincapié en que siempre podrá acudir a nosotros cuando tenga la necesidad de hablar.
- Agradécele: si accede a contar que se autolesiona, agradécele por haber compartido contigo dicha información y pregúntale sobre cómo le podrías brindar tu ayuda.
- No le culpabilices ni juzgues: las personas que se autolesionan suelen experimentar mucha culpa por las conductas autolesivas que realizan. Dicho sentimiento, retroalimenta y acrecienta su sufrimiento emocional. Por ende, tenemos que ser muy cuidadosos en no culpabilizar ni juzgar.
- No minimices su malestar, valídalo: minimizar al sufrimiento emocional de una persona que está sufrimiento puede generarle incomprensión, frustración, rabia, lo que podría alimentar y maximizar su malestar. Por esta razón, es conveniente validar sus emociones y sentimiento, reconociéndole que lo que está sintiendo es válido y mostrando actitud empática.
- Retira objetos peligrosos: para evitar que pueda exponer su vida a riesgo, retira de su alcance todos aquellos objetos con los cuales podría y suele autolesionarse.
- Reflexionar con él sobre la importancia de pedir ayuda: si la persona que se autolesiona es tu hijo/a, reflexiona con el/ella respecto a la importancia de recibir ayuda y acude a un profesional para que os asesore y acompañe durante este proceso. Si es tu amigo, puedes ayudarle a identificar a un adulto de referencia para él menor donde pueda apoyarse y pedir ayuda.
TIPOS DE TRATAMIENTOS PARA LAS AUTOLESIONES:
Existen diferentes tipos de terapia psicológica útiles para trabajar las autolesiones. Sin embargo, para elegir la más adecuada para cada paciente, es oportuno tener en cuenta el factor causante de dichas conductas y las características individuales de la persona.
Entre los tratamientos más eficaces, empleados ante estos casos, encontramos:
- Terapia cognitivo conductual: orientada a identificar y modificar comportamientos y pensamientos poco saludables, que están a la base del malestar del paciente, para reemplazarlos por otros más sanos y beneficios para la persona. Además, enseña y entrena habilidades de afrontamiento que permiten hacer frente a diferentes problemas de la vida diaria.
- Terapia dialéctica conductual: aborda las conductas impulsivas y autolesivas trabajando la inestabilidad emocional que se encuentra a la base del sufrimiento de la persona. Su objetivo es ayudar a los pacientes para que identifiquen y comprendan sus sentimientos y emociones sin juzgarlos, y para enseñarles comportamientos alternativos saludables. Dicho tratamiento implica la combinación de terapia individual y grupal.
Si crees que necesitas ayuda con las autolesiones o conoces a alguien que pueda necesitarla, no dudes en contactarnos. Nuestro equipo de psicólogas en Madrid puede ayudarte a entender qué está ocurriendo.
Este artículo ha sido redactado por Gabriele Piccitto durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
