¿Qué es la dispareunia?
El término «dispareunia» se refiere al dolor constante o recurrente en los genitales durante o después de la actividad sexual. Este dolor se describe en forma de escozor, desgarro,
ardor o picor. Puede manifestarse en diferentes momentos de la vida sexual y presentarse con diversos niveles de intensidad y áreas afectadas.
Varios expertos han revisado diferentes clasificaciones de la dispareunia centrándose en aspectos clínicos que facilitan su diagnóstico y tratamiento.
Con respecto al momento de aparición, se divide entre:
- Primaria: cuando el dolor se experimenta desde la primera relación íntima y persiste a lo largo de la vida.
- Secundaria: cuando el malestar comienza después de un período de relaciones íntimas satisfactorias.
En relación con el contexto en que se presenta el dolor:
- Generalizado: si los síntomas ocurren con cualquier pareja y bajo cualquier circunstancia.
- Circunstancial: si los síntomas surgen en ciertas posiciones, tipos de estímulos o con una pareja sexual específica.
Según la ubicación del dolor:
- Superficial: cerca de la entrada vaginal o durante la penetración inicial.
- Profundo: durante la penetración más intensa y los movimientos del acto sexual.
Prevalencia
Poe lo general, la dispareunia afecta al sexo femenino y, la incidencia más alta se ha reportado en 22/1000 mujeres de 20 a 29 años de edad y disminuye a partir de los 40 años de edad.
¿A qué se deba la dispareunia?
La Dispareunia, puede ser multifactorial, esto es, pueden intervenir en su aparición tanto factores físicos como psicológicos.
A continuación, se detallan cada uno de ellos:
– En muchas ocasiones, el dolor durante las relaciones sexuales se debe a causas orgánicas como infecciones, efectos secundarios de medicamentos que causan irritación o sequedad vaginal, alergias, enfermedades de la vulva, los cambios asociados con la menopausia (atrofia y sequedad vaginal debido a niveles bajos de estrógenos), cirugías previas o tratamientos médicos, problemas urológicos o desórdenes neuromusculares o anormalidades del suelo pélvico que afectan la tonicidad.
– En otras, el dolor durante las relaciones sexuales puede deberse a temas que conciernen al aprendizaje sexual. La falta de información previa sobre la sexualidad puede generar sentimientos de culpa y preocupación, especialmente cuando se combinan con factores traumáticos, como relaciones pasadas dolorosas o complicadas, o conflictos dentro de la relación de pareja, como incomodidad o ambientes poco propicios para la intimidad.
El estrés provocado por la falta de conocimiento de la respuesta sexual y las concepciones culturales arraigadas que valoran la idea de una «vagina cerrada» como una cualidad femenina pueden afectar la percepción y experiencia de la propia sexualidad. La información errónea y los tabúes religiosos pueden generar temor y ansiedad, contribuyendo a una visión negativa de la sexualidad en general.
En conjunto, las consecuencias que esto puede conllevar a un malestar tan fuerte que llega a interferir con el placer del acto amoroso, llevando a evitar o abstenerse de cualquier
tipo de contacto íntimo; por lo que se dificulta el desarrollo de una sexualidad saludable y plena.
¿A qué profesional tengo que acudir?
Dependiendo de los síntomas que se tengan existen diferentes profesionales que se han especializado en los siguientes ámbitos:
- Problemas de ITS, picores, menstruación, cambios en el flujo, todo lo relacionado con la vulva: ginecología
- Problemas hormonales: endocrinología
- Problemas a la hora de orinar, picores: urología
- Anorgasmia, dolor muscular, vaginismo, dispareunia por factor anatómico: fisiosexología
- Traumas, ansiedad, anorgasmia, insatisfacción general: psicólogo con formación en sexología
Pautas generales de tratamiento desde el ámbito de la psicología
Si te ves identificada/o con varias de las cosas que se han comentado anteriormente, no dudes en buscar un profesional como los especificados en el punto anterior.
A continuación, se presentan algunas pautas que desde el ámbito de la psicología se pueden llevar a cabo:
Por lo general, cuando se comienza un tratamiento de estas características, si existe algún pensamiento desajustado que medie en torno al acto sexual, esto se trata en la terapia desde un tipo de terapia denominado terapia cognitivo-conductual.
Una vez se han trabajado esto, en la mayoría de los casos se prohíbe la penetración por un espacio de tiempo. De esta manera, lo que se pretende es que la pareja conecte desde una percepción no coitocentrista, es decir, desde las caricias, las miradas y las sensaciones físicas. Además, de la misma manera, disminuye el miedo y la ansiedad asociada con el
dolor a la penetración.
Simultáneamente, se realizarán ejercicios de relajación siempre adaptados al paciente de manera individualizada que realizará antes de la penetración cuando el terapeuta vuelva
a pautarla.
En muchas ocasiones, se va a trabajar la hipertonía muscular vaginal mediante la dilatación progresiva de la vagina, ya sea con los propios dedos o dilatadores que
gradualmente van aumentando de calibre.
Es muy importante entender que el tratamiento se llevará por etapas, respetando el ritmo cada paciente, hasta que haya desaparecido el dolor durante la penetración. Se considera
de gran utilidad la participación de la pareja en caso de que la haya, desde un lugar de compresión y donde la comunicación juega un papel fundamental.
La dispareunia es una problemática que consiste en un dolor constante o recurrente en los genitales durante o después de la actividad sexual. Este dolor tiene causa multifactorial, es decir, puede deberse a causas de todo tipo; no obstante, se destacan en la mayoría de los casos, o bien determinantes psicosexuales o bien orgánicos. Esta patología afecta en esencia a mujeres y existen diferentes profesionales a los que poder acudir para tratarlo. Desde la psicología, existen diferentes estrategias para poder abordarlo, entre ellas se encuentran la educación en sexualidad, relajación, prohibición del sexo por un tiempo para conectar a través de los sentidos, trabajo de suelo pélvico y trabajo de comunicación con la pareja si es que esta entra en juego.
Si necesitas ayuda psicológica, contamos con una psicóloga especialista en terapia sexual y de pareja que puede ayudarte. Puedes contactar con nosotras para empezar terapia online o terapia presencial en Madrid.
Este artículo ha sido redactado por Ana Isabel Martínez durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
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