El hambre emocional es una situación en la que comemos no porque nuestro cuerpo lo necesite, sino porque estamos tratando de satisfacer una necesidad emocional. A menudo, esto se debe a que estamos aburridos, estresados, tristes o solos, y recurrimos a la comida para sentirnos mejor. Sin embargo, este tipo de hambre puede ser peligroso para nuestra salud y nuestra autoestima a largo plazo, ya que puede llevar a comer en exceso y a aumentar de peso.
La buena noticia es que hay formas de enfrentar el hambre emocional. Existen una variedad de estrategias que podemos utilizar para hacer frente a este problema y mejorar nuestra relación con la comida.
A través de nuestro taller, exploraremos en profundidad el hambre emocional, sus causas y cómo podemos detectarla. Además, presentaremos algunas de estas pautas o estrategias psicológicas que podemos emplear para frenarla o controlarla. Nuestro objetivo es que consigas que tu alimentación sea perfectamente consciente y sana, ¡Esperamos conseguir este objetivo!
¿Cómo hacer frente al hambre emocional o al comer emocional?
Para enfrentar el hambre emocional, primero tenemos que reconocer el problema. Es importante saber cuándo estamos comiendo por razones emocionales y no físicas. Después, sí que podremos empezar con las pautas para poder frenar esta forma de alimentación.
La psicóloga Gema Figal, durante su paso por Mensactiva quiere ayudarte a comenzar este primer inicio, dar este primer paso. Para ello, ha compartido contigo un pequeño gran taller de 15 minutos para que comiences a entender todos los puntos necesarios. Una guía que te ayuda de inicio a fin y te da las vías que necesitas para una nueva relación con la comida. ¿Te gustaría empezar ya?
El hambre emocional o comer de manera emocional no es algo que debemos pasar por alto o algo que menospreciar. Si necesitas contactar con un profesional de la psicología para atajar mejor tu problema, puedes contactarnos sin compromiso. Nuestras expertas te atenderán y resolverán cualquier duda o consulta que tengas.
