Mujeres TEA: dentro del espectro autista

13/10/2026 por Psicología MensActiva S.L.

Quizás también te interese:
Desmontamos mitos: ¿Qué es el Síndrome de Asperger?
#DíaMundialAutismo: la atención temprana es clave para el autismo
Terapia asistida por animales: aplicación y beneficios

¿Son las mujeres más sensibles?

El trastorno del espectro autista (TEA) se caracteriza por dificultades en la comunicación, interacción social, hipersensibilidad, los intereses repetitivos y las rutinas. Es un trastorno del neurodesarrollo, por lo que permanece durante toda la vida impactando en quien lo padece.

Diagnosticarlo en la infancia es lo ideal, puesto que permite a la persona comprender lo que le ocurre lo antes posible y trabajar en su bienestar y adaptación, sin embargo, las mujeres por sus características únicas y diferentes a las de los hombres han sido siempre infradiagnosticadas por su mayor sensibilidad y capacidad para camuflarse. Muchas mujeres adultas están recibiendo a día de hoy su diagnóstico TEA, después de varios diagnósticos psiquiátricos fallidos, mucha frustración y años sin entender qué les pasaba.

Poco a poco las mujeres TEA están siendo más escuchadas y aumentando el número de diagnósticos, lo que les ayuda a entenderse mejor a ellas y a su entorno. Un diagnóstico supone en muchos casos un alivio, «ser mujer» y TEA supone lidiar con una gran carga. Reconocer la diversidad mejora la calidad de vida de estas mujeres y nos ayuda a alcanzar la igualdad de oportunidades.

Camuflaje del autismo en mujeres

El autismo tiene varios niveles. Las mujeres TEA nivel 1 pueden pasar toda la vida fingiendo ser «normales» hasta que su cuerpo colapsa completamente. Son tan buenas actuando que ni ellas mismas saben quiénes son realmente. Cuando finalmente colapsan, nadie cree que son autistas, porque parecen normales. Es casi como ser una actriz que nunca puede parar la obra.

Son conscientes de la necesidad de actuar socialmente y durante la infancia pueden participar en juegos con otros niños, pero cuando crecen ellas mismas se dan cuenta de las dificultades que encuentran. Socializar supone un acontecimiento agotador, porque constantemente están analizando e interpretando a las personas con las que interactúan; en ocasiones la luz, el ruido o la comida les puede suponer un problema y no poder controlar la situación les supera.

Para poder adaptarse, las mujeres TEA suelen desarrollar a lo largo de los años una máscara, que llevan puesta constantemente y que resulta agotadora. Cuando colapsan otros lo interpretan como exageración o ser demasiado sensibles, pero lo cierto es que todos los estímulos a los que están exponiéndose son verdaderamente estresantes para ellas y no dedicarse un tiempo al autocuidado por desconocimiento de aquello que necesitan puede ser muy perjudicial para ellas.

Dificultades que viven las mujeres TEA

Aunque nos cueste ponernos en el papel, las situaciones a las que otros nos adaptamos con facilidad y que no suponen ningún esfuerzo o incluso nos proporcionan algo positivo pueden ser muy diferentes para una persona TEA y como esta las puede percibir. Así como aquello que estas personas necesitan puede resultarnos a nosotros particularidades o exageraciones.

Tal como somos las personas, las representaciones de las personas TEA pueden ser diversas. En concreto, las mujeres como grupo se caracterizan por una mayor sensibilidad social que los hombres, por lo que en un primer momento puede parecer que no necesita nada diferente, pero son varias las dificultades con las que se suelen encontrar a diario.

  1. Las rutinas. Para las personas TEA las rutinas son sagradas. Tener que cambiar de ruta o invertir el orden en el que suelen hacer ciertas cosas va más allá de un cambio de planes. Una inflexibilidad cognitiva característica en ellas les causa ansiedad y crisis emocionales cuando no pueden hacer algo de la manera en la que creen que debe hacerse. Esto les impide seguir con su vida diaria de manera efectiva. Necesitan saber qué va a ocurrir.
  2. Las interacciones sociales. No es un secreto que aquí una autista puede encontrarse con dificultades. Los TEA tienen dificultades para mantener el contacto visual y leer a las personas, por lo que suelen evitarlas o quitarse del foco de atención; hacerlo de manera constante les supone un esfuerzo titánico porque es un trabajo sin descanso. Además, en ocasiones pueden fallar o despistarse provocando malentendidos que los llevan a cargar con las etiquetas de «insensible» o «fría», añadiéndose dificultades cuando se produce un conflicto porque sin darse cuenta se saltan algún tipo de protocolo social y no piden disculpas, aunque se esperaría que lo hicieran, un ejemplo sería interrumpir una conversación.
  3. Vulnerabilidad. Tener tendencia a confiar, no establecer límites claros y dificultad para interpretar situaciones tienen una mala combinación.
  4. Hipersensibilización, a ruidos, luces, ambiente, colores, texturas… Cuantos menos estímulos mejor, pero esto no siempre es fácil de explicar en tu entorno de trabajo, es más sencillo enmascararse y esperar a poder encerrarte en casa. Cuando mayor malestar supone es en eventos sociales en los que no pueden soportar el ruido, por ejemplo, y tienen que apartarse.
  5. Necesidad de regulación. Recargar las pilas, pasar momentos a solas lejos de la gente, incluso de los seres queridos. Respuestas verbales inesperadas, comportamientos repetitivos o momentos que dedicar a aquello que les interesa en lugar de aquello que se espera que dediquen tiempo. En ocasiones, el estrés y la necesidad de regulación pueden llevar a comportamientos como morderse los labios o tirarse del pelo.
  6. Juicio social, perfeccionismo, la idea de que las cosas pueden estar bien hechas o no, de que existen un orden correcto y por ende tener la necesidad de seguir ciertos pasos al pie de la letra y unos estándares altos. Piensan de forma literal, blanco o negro, el error supone algo muy difícil de manejar.
  7. Intereses particulares, siendo en mujeres comunes los animales, aunque pueden abarcar cualquier aspecto, y muy bajo interés en el resto de los temas.

¿Qué hacer si nos sentimos identificadas?

Si sientes que encajas en este tipo de perfiles, lo primero de todo es buscar ayuda profesional. Un terapeuta puede ofrecer las pautas correctas para comprender qué me está pasando y, si es el caso, darnos un diagnóstico que confirme nuestras sospechas. Es esta persona además quien nos puede ofrecer las mejores pautas para orientar nuestro cuidado hacia aquello que una persona TEA puede necesitar y aprender más sobre una misma.

Aunque las características de las personas son tan diversas como ellas mismas, lo principal que necesitan las personas TEA es apoyo, de su entorno social, familiar y laboral. Entender y aceptar que en ocasiones necesitarás estar sola un tiempo para cargar las pilas antes de socializar de nuevo, que las habilidades sociales se pueden entrenar desde muchas perspectivas distintas y aprender a manejar el estrés causado en distintos aspectos.

A pesar de que los criterios diagnósticos y las herramientas de evaluación históricamente se han centrado en los hombres, las mujeres también necesitan evaluaciones y tratamientos adecuados. La mejor forma de lograrlo es concienciar en la salud mental desde las etapas más tempranas, acabando con esos prejuicios que llevan a muchas mujeres a camuflarse y no obtener la ayuda que necesitan.

Este artículo ha sido redactado por Esther Jiménez durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.

Deja un comentario

¡Compártelo en tus redes!

QUIZÁS TAMBIÉN TE INTERESE...

¿Quieres pedir una cita o solucionar tus dudas?

También puedes contactarnos mediante el formulario a continuación.

Aquí puedes echar un vistazo a la información básica sobre protección de datos.

Responsable: https://www.mensactiva.com/psicologos te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Psicología MensActiva S.L. como responsable de esta web.

Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: enviar la información que el usuario requiera a través de la web.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos escribiéndome a info@mensactiva.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.

El hecho de que no introduzcas los datos de carácter personal que aparecen en el formulario como obligatorios podrá tener como consecuencia que no pueda atender tu solicitud.

Información adicional: Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en mi política de privacidad.

flor

centro 1

C. Teniente Muñoz Díaz, 23, posterior, 28018 Madrid.

CÓMO LLEGAR

Al lado del metro de Buenos Aires y Portazgo, próximo a la Av de La Albufera.
rama

centro 2

Av del Monte Igueldo, 30, Puente de Vallecas, 28053 Madrid

CÓMO LLEGAR

Al lado del metro de Puente de Vallecas (línea 1), próximo a la Av de La Paz.
1 ¡Hola! ¿Cómo podemos ayudarte?