Los trastornos de la conducta alimentaria han aumentado de forma significativa, especialmente entre adolescentes y mujeres jóvenes. Más allá de los factores individuales, existe una fuerte influencia del entorno en cómo percibimos nuestro cuerpo, la comida y el ideal de belleza.
En este artículo exploramos cómo los factores socioculturales pueden influir en el desarrollo de un TCA y por qué es importante entenderlos para poder prevenirlos.
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¿Qué es un TCA?
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un conjunto de problemáticas que incluyen comportamientos relacionados con la comida, el ejercicio o la relación con el cuerpo que resultan perjudiciales, unido a pensamientos negativos sobre esos mismos asuntos, y a preocupación y focalización en comportamientos relacionados con la apariencia.
Son de las enfermedades más frecuentes en adolescentes y mujeres jóvenes, destacando la anorexia nerviosa, bulimia nerviosa, trastorno por atracón y comportamiento alimentario sin especificación. Esto supone un importante problema de salud pública de gran complejidad y gravedad, que se ha duplicado en los últimos 18 años (siendo mayor en mujeres que en hombres).
Por ello, es fundamental atender a este problema y a los posibles factores que pueden influir en su desarrollo, para así poder atenderlos y prevenirlos, ya que entender de dónde vienen, es fundamental para detectarlos e intervenir sobre ellos.
Factores socioculturales: qué son y cómo afectan
Los factores socioculturales, idealizan ciertos modelos de cuerpo, que son difíciles de alcanzar, lo que puede generar distorsiones sobre nuestros propio peso y deseos de cambio, influyendo en gran medida en los TCA.
Entre estos factores se encuentran las exigencias sociales, la información, publicidad, moda o relaciones personales, entre otros. Se ha observado que en distintos países esto puede relacionarse con un alto porcentaje de dietas en mujeres, que éstas sobrevaloren su peso, que perciba el ideal de mujer en mal Barbie y que se hayan triplicado las intervenciones de cirugía plástica.
Por ello, a continuación, profundizaremos en alguno de estos factores, que es importante tener en cuenta dado su riesgo para el posible desarrollo de comportamientos típicos de TCA y para nuestro propio bienestar.
Estándares de belleza y presión social
Son el conjunto de características físicas que la sociedad considera atractivas, que varían a lo largo del tiempo y las culturas. Se considera que el atractivo físico determina el valor personal, de manera que la sociedad y el entorno cercano, suele dar gran importancia al cuerpo, y hábitos alimentarios.
Dentro de esto, es importante atender a las modas actuales para ver cómo nos pueden afectar.
Moda
La moda, es la que marca una línea a nivel social de cómo deben ser ciertos aspectos de la vida, y si se vuelven extremas, resultan peligrosas (como la “moda de la delgadez extrema”). Actualmente, la percepción de la imagen ha vuelto a como era años atrás: ensalzando la delgadez y creando patrones a su favor (diseñando la ropa para cuerpos delgados, o generando un “glamour” en las pasarelas siguiendo estos patrones), lo que crea unos estándares inalcanzables.
Cultura de la dieta y el mundo fitness
A día de hoy, existe cierto “pesocentrismo”, de manera que el bajo peso se considera el indicador más importante de salud, ignorando el resto de variables que pueden tener mayor importancia, creando así un ideal de “salud” falso.
Además, se establecen reglas excesivamente rígidas sobre lo que es “comer bien” o “cuidarse”, y se promueven dietas de moda (Keto, ayuno intermitente…). Ante esto, es fundamental tener en cuenta que restringir la ingesta de alimentos (ayuno, saltarse comidas, prohibir ciertos alimentos…), favorecen los atracones y empeoran la relación con la comida.
Relaciones profesionales y sociales
Exigencias profesionales
A la hora de acceder al mundo profesional, en múltiples casos se ejerce presión sobre el aspecto corporal, exigiendo una “buena presencia”, lo que influye en el deseo de estar delgado. Además, el cuerpo delgado se asimila a triunfo, creando una falsa relación entre mujer delgada-mujer triunfadora, generando así ciertas exigencias que recaen en mayor medida sobre la mujer.
Amigos y relaciones
Cabe destacar, que en la adolescencia existe mayor vulnerabilidad, y en este campo explicaremos una de las razones.
En esta edad, se produce un alejamiento familiar y aumentan las relaciones de amistad, formando nuevos grupos, con nuevos ideales. De esta manera, se van identificando con el nuevo grupo, lo que genera la necesidad de aprobación (facilitando el dejarse llevar por sus gustos, manera de actuar o vestir). De acuerdo con esta necesidad, tienden a imitar y compararse con sus iguales, focalizándose en gran medida en la imagen física. Si esto se une a una baja autoestima, podría ser un factor de riesgo para desarrollar un TCA (sobre todo, si el grupo de amigos otorga una gran importancia al cuerpo, o si la persona sufre bromas sobre el peso por parte de los mismos.
Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que una vez existe el TCA, éste provoca que se disminuyan y dificulten las relaciones con los amigos, favoreciendo la soledad.
Por otro lado, cabe destacar, que, en el caso de la mujer, la sociedad tiene a asociar la belleza con la delgadez (en muchos casos extrema), lo que unido a la necesidad de agradar en la adolescencia, podría suponer un riesgo.
Ámbito familiar
Un alto porcentaje de mujeres (79%), afirman que alguna vez han sentido gran presión familiar sobre su cuerpo. Además, en familias en las que hay actitudes negativas hacia la alimentación, el peso y la figura, existe mayor riesgo de desarrollar un TCA.
Por otra parte, tener peor relación y afecto con la madre, se relaciona con más síntomas de TCA.
Medios de comunicación
Los medios de comunicación modelan nuestra percepción de la realidad, influyendo en nuestra autoimagen. Prueba de ello, es que los jóvenes expuestos a programas de culto al cuerpo aumentan su insatisfacción corporal.
Éstos difunden mensajes sobre la delgadez como ideal a alcanzar, y métodos para conseguirlo, llegando a influir también en la compra de productos enfocados a obtener una apariencia e imagen corporal “perfecta” y aumentando la importancia que se le concede a estos aspectos.
Así, los medios y su constante bombardeo pueden generar insatisfacción corporal, favoreciendo los TCA.
Televisión y revistas
Respecto a los personajes televisivos, se observó que se muestran muchos más cuerpos delgados. De esta manera, la constante presencia de mujeres delgadas (en TV, revistas…), puede influir en las patologías alimentarias, ya que aumenta las comparaciones y esfuerzos por parecerse a esos modelos.
Por ello, sería positivo favorecer la diversidad en los medios y desmentir ciertos mitos: como que el “cuerpo perfecto” determina nuestro valor o que obtenerlo está en nuestras manos.
Publicidad
De igual manera, la publicidad recrea los valores y comportamientos sociales, publicitando aquello que resulta apetecible, a través de estereotipos, y poniendo el foco en una pequeña parte del mundo.
Redes sociales
Las tecnologías han aumentado la presencia en nuestras vidas, sobre todo tras la COVID-19, lo que puede tener ventajas, pero también ciertos peligros.
En el tema que nos ocupa, podría potenciar los efectos de los cánones de belleza ya impuestos en medios o revistas, ya que al estar también presentes en redes, estos contenidos se disparan, llegando a muchas más personas. De esta manera, al aumentar la exposición a dichos contenidos, aumentan los efectos negativos como las comparaciones, evaluaciones, vigilancia y atención al cuerpo o impulso de la delgadez, lo que favorece la insatisfacción corporal.
Se ha observado que existe gran relación entre el uso de redes sociales y síntomas de TCA: mayor vigilancia corporal y comparaciones (al idealizar a personas), criticas destructivas o esfuerzos por lograr la aprobación de la propia imagen, lo que también puede conllevar comportamientos perjudiciales y restrictivos con la comida, mayor realización de ejercicio físico intenso e insatisfacción corporal. Además, la presencia de fotos editadas afecta al problema.
Por otra parte, a través de los comentarios en las publicaciones, hay mayor retroalimentación positiva a ciertos cuerpos y castigo hacia otros. Además, los “influencers” potencian ideales que fomentan la perfección corporal (compartiendo dietas, relacionándolo con vida exitosa, muchos amigos o vida fitness), lo que tiene gran influencia en sus seguidores, muchos menores de edad.
Todo ello, favorece a crear un ideal de un estilo de vida inalcanzable, lo que aumenta la frustración y riesgo de TCA.
Factores socioculturales y TCA: medidas a tener en cuenta
A modo de resumen, podemos concluir que hay una importante relación entre interiorizar cierto modelo estético delgado, y sufrir insatisfacción corporal.
Considerando el aumento de caos de TCA, malestar respecto a la propia imagen física y fuerte presión social sobre la delgadez, es fundamental atender al problema. Por ello, es necesario tomar medidas como: realizar campañas de educación y prevención, formar a educadores para trabajar sobre estos temas, detectar precozmente estos problemas o aumentar y mejorar la comunicación en las familias para reducir la presión sobre los cuerpos.
Si te sientes identificado/a con algunas de estas situaciones o crees que puedes estar teniendo una relación complicada con la comida o tu imagen corporal, contar con ayuda profesional puede marcar la diferencia.
En Mensactiva podemos acompañarte en este proceso.
Este artículo ha sido redactado por María Molina durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
