Vivimos en una sociedad en donde la tecnología y redes sociales forman una parte destacada de nuestras vidas. Pasamos gran parte de nuestro tiempo conectados a dispositivos digitales desde el tiempo de ocio hasta el laboral. Esta hiperconectividad, sin embargo, puede tener un impacto relevante en nuestra salud mental y es por ello por lo que el autocuidado en esta llamada era digital se ha convertido en una prioridad para muchas personas.
El impacto de la hiperconectividad en nuestras vidas
La exposición constante a los dispositivos digitales y la imposición de estar siempre disponibles pueden generar problemas asociados a diferentes áreas de nuestra vida.
1.En la salud mental: La necesidad de estar siempre conectados y accesibles, puede generar una hiperestimulación que a su vez puede provocar agotamiento, estrés o ansiedad. Además, la urgencia o la necesidad de responder con inmediatez a notificaciones o la abundancia de información puede dificultar la capacidad para relajarnos y sobrecargar nuestra mente.
También puede provocar sintomatología depresiva, por la comparación que se pueden dar en redes sociales de la vida de los demás, donde además hay un sesgo de confirmación, ya que las personas solo suben las cosas positivas que les suceden, creando sentimientos de inferioridad y afectación de la autoestima.
Por otro lado, el estar expuestos constantemente a estímulos y luces, pueden afectar a la neuroquímica cerebral, repercutiendo en el descanso y pudiendo desarrollar problemas como el insomnio o trastornos del sueño.
2.En las funciones ejecutivas: El dedicar tiempo a las tecnologías dificulta el poder conciliar con otras tareas o responsabilidades. Por ejemplo, el atender a las notificaciones puede quitar tiempo de otras actividades, o incluso que se pueda procrastinar. El estar hiperconectados y atendiendo a tantos estímulos, repercute en la creatividad y en la disminución de la búsqueda de soluciones, limitándose solo a buscar información y copiar,
3.En la vida personal: Algunas personas pueden ver sus derechos vulnerados al poder ser víctimas de robo de datos personales, o información personal. Es muy relevante aquí entender la dificultad de esto en la infancia y la adolescencia, siendo
Uno de los riesgos a destacar más comunes entre la población joven es la constante comparación ejercida en las redes sociales. Esta práctica o hábito, puede ocasionar una percepción distorsionada de la realidad, baja autoestima, sentimientos de insuficiencia constantes e incluso alterar el descanso, patrones del sueño y al bienestar general.
Estrategias de autocuidado digital
Para preservar nuestra salud mental frente a esta hiperconectividad, es primordial tener unos hábitos sanos de autocuidado digital. Algunas estrategias efectivas pueden ser:
- Crear espacios libres de tecnología: Podemos llevar a cabo estoen encuentros familiares o sociales donde se fomente un ambiente de ocio sin dispositivos digitales puede ser una excelente oportunidad para desconectar y generar relaciones más satisfactorias y auténticas.
Por ejemplo: Cuándo llegues a casa, deja el móvil en un sitio apartado, y prepárate la cena tranquilamente, sin dispositivos. Puedes aprovechar para hablar con algún familiar, o ponerte música.
- Establecer límites: puedes definir horarios determinados para su uso y siempre es recomendable desconectar de los dispositivos digitales al menos 45 minutos o una hora antes de la hora de dormir para alcanzar una calidad del sueño.
Por ejemplo: Implementar hábitos saludables como leer o meditar antes de dormir, permite alejarnos de la conectividad a la televisión o dispositivos móviles.
- Fijar descansos regulares: Sobre todo si trabajas diariamente frente a una pantalla. Se pueden establecer descansos cada hora, unos 5- 10 minutos. Aprovecha para ir al baño, hacer un descanso, tomar una bebida que te guste… Esto nos favorecerá una pausa mental y evitará fatiga visual.
- Organización: Intentar implementar un cronograma de cosas pendientes, en las que se pueda compaginar tareas que impliquen dispositivos con las que no.
Por ejemplo: Sí tienes que preparar un trabajo o una reunión para el día siguiente, y también recoger la ropa, organízate para que se hagan de forma intercalada.
- Mindfulness: Es esencial para esta era hiperconectada, ya que te permite reflexionar sobre cómo afecta el tiempo que pasamos conectados utilizando aplicaciones como “bienestar digital” para reducir un uso excesivo. Desde Mensactiva también te invitamos a que utilices esta técnica en tu día a día para reducir la activación que provoca la carga mental por la hiperconectividad, y por el estrés que surge de las responsabilidades diarias.
- Técnología como aliada: Podemos poner un tiempo máximo de uso para nuestro teléfono móvil además de cambiar las notificaciones para dejar tiempos libres de ellas, y ayudar a ese distanciamiento. Esto nos ayudará a disminuir el estrés y a mantener un enfoque, reduciendo las distracciones si personalizamos las notificaciones del teléfono.
El equilibrio como clave del bienestar digital
Es primordial aprender a utilizar la tecnología en esta era digital, esto no significa renunciar a ella, pero sí hacer uso de esta de manera consciente y equilibrada. Tomando medidas preventivas protegeremos nuestra salud mental, la calidad de vida y, en general, nuestro bienestar emocional. La tecnología debe ser una herramienta, una facilidad no una fuente de estrés. Implementar prácticas de autocuidado nos permitirá disfrutar de los beneficios sin comprometer nuestra salud mental, prioricemos nuestro bienestar, incluso en el mundo digital.
Vamos a dejarte aquí algunos consejos que puedes ir implementando para encontrar ese equilibrio:
- Es bueno poder seleccionar que contenidos consumes en televisión o en redes sociales. Aquí incluimos series de televisión, videos…Es conveniente, por ejemplo, silenciar cuentas que quieres seguir, pero cuyo contenido te agobia o te supera.
Ejemplo: Soy profesora de infantil, y me encanta seguir cuentas de manualidades y actividades, pero necesito desconectar del trabajo en mi tiempo personal, por lo que silencio esas cuentas.
- Tu eres importante. Puedes elegir actividades que impliquen tecnología, pero que sepas que son beneficiosas para ti. Aconsejamos que en el contenido que consumas sea beneficiario también para ti.
Ejemplo: Buscar clases de baile o Yoga, videos que te ayuden a meditar…
- Elige la amabilidad: Cuándo vayas a tener alguna interacción, sobre todo en redes sociales, elige una forma amable y asertiva de dar tu opinión o responder. Igual en el contenido que tu generes. ¡La bondad es un gran motor para el equilibrio!
- Vive en el presente: Intenta mantenerte en el presente, y hacer planes en tu día a día que te permitan sentir y vivir como tú quieras, contigo mismo/a, con familiares y amistades. Esto es una forma también de elegirte a tí y dejar las tecnologías como herramientas que nos ayuden, sin que nos lleguen a controlar.
Si deseas más consejos sobre cómo lograr un equilibrio saludable entre tu vida digital y personal, no dudes en seguir explorando los recursos en nuestra página web.
Este artículo ha sido redactado por Johanna Tabales durante la realización de sus prácticas del Máster de Psicología General Sanitaria.
