Las redes sociales son una parte inseparable de la vida moderna. Alrededor de 5 millones de personas las usan a diario. Nos conectan a personas y culturas de todo el mundo, habiendo influido en la forma en la que se percibe la belleza y la construcción de los cánones.
Éstas se han convertido en una fuente inacabable de información sobre el cuerpo de otras mujeres y hombres con las que compararse. El desarrollo de la autoestima y el autoconcepto también se ha visto afectado por este fenómeno, reconociéndose consecuencias tanto positivas como negativas.
Además, en los últimos años la edad de inicio de consumo de redes sociales ha bajado a los 9/ 10 años, usándolo una media de 2 horas diarias.
El peligro de las RR.SS. para los menores
La infancia y adolescencia es un momento especialmente vulnerable, pues supone el inicio de la formación de la identidad y el autoconcepto, siendo muy influenciables durante las primeras etapas de la vida.
Para este grupo de edad, es necesario tener una validación positiva por parte del grupo de iguales para poder tener una visión propia también positiva y, con ello, una buena autoestima. De esta manera, las redes sociales se convierten en una fuente de información sobre la opinión de los iguales, lo que provoca una modificación de la presentación propia para adaptarla al feedback recibido. Esto, por tanto, acaba teniendo efectos en la construcción de la identidad.
Aunque la influencia de estas plataformas no influye solo a la infancia y adolescencia, si no que también influye a las personas adultas.
La influencia de las RR.SS. en la autopercepción
Las redes sociales nos muestran unos estándares irreales de belleza con los cuales es muy difícil no compararse. Como resultado, suele aparecer un cuestionamiento constante sobre uno mismo , la objetivación del propio cuerpo , la insatisfacción corporal asociada a un ideal social de delgadez o forma física difícilmente alcanzable , una autoestima frágil basada en el feedback constante que se recibe del exterior, entre otros efectos.
¿Por qué nos enganchan las redes sociales?
- FOMO (Fear Of Missing Out): es la ansiedad de perderse eventos o experiencias que otros están compartiendo en redes sociales, lo que lleva a un uso constante de las plataformas para mantenerse al día.
- Neuroquímica del cerebro: las redes sociales liberan dopamina en nuestro sistema nervioso. Es un neurotransmisor asociado al placer y la recompensa, cada vez que recibimos una notificación, un «me gusta» o un comentario, lo que crea un ciclo de refuerzo positivo y nos lleva a buscar más interacciones.
- Son parte de la sociedad actual: nos permiten obtener validación externa y sentirnos aceptados, publicando contenido que creen que atraerá la atención y los «me gusta» de los demás.
¿Qué aprenderé en este taller?
En este taller de autoimagen y redes sociales, los psicólogos Yoel Gutiérrez y Andrea Pérez trataran los siguientes contenidos:
- Importancia social de las redes sociales.
- Efecto de las redes sociales en el cerebro.
- Influencia en nuestra imagen y autoestima.
- El papel de los influencers en nuestra salud mental.
