Contacta con nosotros

10 Consejos para mejorar la comunicación con tu pareja

10 Consejos para mejorar la comunicación con tu pareja

24 Ene 10 Consejos para mejorar la comunicación con tu pareja

La comunicación es la clave de toda buena, deseable y saludable relación de pareja. Dicho así, tan rápido, puede parecer sencillo. Podemos pensar incluso que no existe ningún misterio y que con “hablar” un poquito entre nosotros ya es suficiente…

¡Nada más lejos de la realidad! La idea en apariencia más obvia del mundo, que una relación de pareja solo puede funcionar bien si existe comunicación, es el punto más complicado y que más problemas conlleva.

¿Quieres saber cuáles son las claves para que funcione la comunicación con tu pareja? ¿Crees que ya lo has intentado todo y no comprendes por qué no existe un entendimiento entre vosotros o vosotras? ¿Sabías que no solo las parejas que discuten constantemente, sino también las que no “discuten” nunca, tienen problemas de comunicación?

A continuación vamos a analizar cuáles son los problemas más frecuentes que impiden que la comunicación fluya adecuadamente entre los miembros de una pareja. Y qué técnicas o consejos puedes seguir para solucionar las cosas o fortalecer vuestro vínculo. ¡No te lo pierdas!

¿Por qué no funciona la comunicación en tu relación de pareja?

Sin duda es preocupante para la salud de una pareja que, cada vez que alguno de los dos necesite expresar algo, la cosa acabe en reproches, críticas, comentarios pasivo-agresivos, gritos o portazos.

Pero no lo es menos que, constantemente, alguno de los dos o ambos eviten mantener cualquier tipo de conversación “delicada”. De hecho, te sorprenderías al ver la cantidad de parejas que acuden a terapia porque, sencillamente, no son capaces de hablar entre ellas o ellos.

En ambos casos, el gran pilar de la comunicación se tambalea: o bien directamente no existe. Y, a corto, medio o largo plazo, el resto de la estructura de la relación terminará por desmoronarse.

Si no se mejora la comunicación de pareja, o bien ambos miembros vivirán con malestar o insatisfacción el resto de su vida en común, o bien la relación sin duda acabará en ruptura.

10 Consejos para fortalecer, cuidar y mejorar la comunicación con tu pareja

Una buena y sólida relación de pareja se construye sobre el pilar de la comunicación. Y la empatía y la asertividad serán nuestras grandes aliadas en todo este proceso.

  1. Escuchar es más difícil de lo que creemos:

Escuchar realmente a tu pareja implica un esfuerzo por entender y tratar de empatizar con la situación que te está planteando.

Especialmente cuando hablamos de parejas que discuten fuertemente y con mucha frecuencia, la escucha se convierte en una especie de excusa para recabar argumentos con la finalidad de seguir luchando por tener la razón y “ganar” a nuestro adversario.

Por favor, no olvides nunca que una relación no puede estar protagonizada por una actitud competitiva. Si tenéis ganas de solucionar las cosas, escucharos atentamente el uno al otro es vital.

Es muy importante que os escuchéis atentamente sin pediros explicaciones: tenéis que concederos el tiempo necesario para comunicar vuestras emociones sin interrumpiros.

  1. Tu pareja no tiene por qué “adivinar” siempre qué te pasa:

Muchas personas se sienten totalmente incomprendidas por sus parejas. Sin embargo, no toman la iniciativa para solucionar esta situación.

Estar compenetrados y tener una comunicación fluida no implica milagros ni conexiones mágicas o místicas. ¡Tampoco telepatía! Si no somos capaces de transmitir nuestro malestar, nuestras emociones, sentimientos, opiniones etc., ¡nuestra pareja no puede adivinarlos!

  1. Busca el mejor momento.

Buscar el momento oportuno para hablar con nuestra pareja, especialmente si los temas que vamos a tratar son complicados o espinosos, es una auténtica virtud.

Es importante, antes de lanzarnos a hablar, analizar el contexto. ¿Cómo nos encontramos y cómo se encuentra el otro? ¿Estamos demasiado cansados o hemos tenido, alguno de los dos, un mal día en el trabajo? ¿Mi pareja está dolida o muy nerviosa y necesita cierto espacio primero antes de hablar conmigo?

Un buen consejo, por ejemplo, es que evitéis las conversaciones intensas a última hora de la noche o justo antes de iros a dormir. Especialmente si habéis tenido una jornada más o menos dura y al día siguiente hay que madrugar.

Cuando estamos muy cansados después de todo el día, las horas nocturnas agudizan las sensaciones de malestar, y podemos terminar cayendo en un bucle de ansiedad o angustia. Incluso podemos terminar diciendo cosas que en realidad no sentimos con esa magnitud.

  1. Habla y escucha desde la empatía y el amor.

Esto no quiere decir que tengamos que sentir o que opinar exactamente igual que nuestra pareja (lo cual podría ser un poco inquietante, porque cada ser humano es único).

La empatía consiste en tratar de entender lo que nuestra pareja nos está transmitiendo sobre sus sensaciones, sus sentimientos y sus pensamientos. Y comprender desde qué lugar se está expresando: cansancio, pena, angustia, dolor, desde algún tipo de experiencia traumática que no ha logrado gestionar en su vida…

Del mismo modo, utilizar palabras cargadas de afecto en lugar de un lenguaje agresivo, insultos o palabras malsonantes, puede marcar la diferencia en la deriva de vuestra conversación. ¡Pruébalo!

  1. No estar de acuerdo en todo no es un fracaso:

Puedes estar en desacuerdo con tu pareja, como lo podrías estar con cualquier amigo o familiar. ¡Es algo normal y saludable! La clave es que seamos capaces de entender el punto de vista del otro sin dejar de transmitir nuestra opinión. Créeme: es totalmente compatible tener visiones diferentes sobre un asunto, incluso cuando es un tema delicado, y llegar a un consenso sin necesidad de que todo explote en una discusión desagradable.

  1. No siempre hay que contarlo todo:

No debemos confundir mantener una comunicación saludable y fluida con tener que contar cada cosa que se nos pase por la cabeza. O exigir que la otra persona deba contaros absolutamente cada uno de sus pensamientos, quiera o no.

Todos tenemos derecho a un espacio de privacidad: además de nuestra relación de pareja, somos individuos con nuestras particularidades. Una pareja debe ser un lugar seguro, no un entorno que se parezca más a un interrogatorio que a otra cosa.

No solo eso, sino que muchas veces determinados pensamientos que puedan aparecer en un momento emocional concreto, pueden no corresponderse con lo que realmente queremos o necesitamos comunicar.  Por ello es mejor pensar las cosas con calma y comunicarlas, si procede, una vez han sido procesadas y sopesadas.

  1. El lenguaje no verbal también es muy importante:

Los gestos, el tono de la voz, el movimiento de nuestras manos, si estamos sentados o de pie andando de un lado para otro…

Nuestro lenguaje corporal puede ser igual de importante que las palabras que usamos para comunicarnos. Si mantenemos una actitud agresiva, tensa o desafiante nuestra pareja puede sentirse incómoda y ponerse a la defensiva: no lograremos alcanzar una comunicación fluida y saludable.

  1. Expresa tus sentimientos y sensaciones:

Al igual que, sin querer, podemos llegar a herir los sentimientos de otra persona a la que queremos mucho, nosotros también podemos sentirnos heridos o molestos por algún comentario, gesto o actitud de nuestra pareja.

Lejos de conducir toda la situación al drama o a la bronca más monumental, es muy importante que aprendamos a expresar qué cosas nos irritan, nos duelen o nos generan malestar.

De nuevo, la empatía aquí es clave. Pero también la asertividad y la gestión de las emociones. Y ciertamente la terapia de pareja puede servirnos de gran ayuda: para ser capaces de poner límites, comunicar qué no nos ha hecho sentir bien y aprender a explicar cómo pensamos que podríamos solucionar las cosas.

  1. No culpabilices ni caigas en el sentimiento de culpa.

Lo cual no es incompatible con asumir nuestras propias responsabilidades y saber pedir perdón.

Cuando necesites trasmitir algo que consideras ha sido un error en tu pareja, o algo que te ha causado una molestia o un perjuicio, debes hacerlo desde la asertividad: sin juzgar ni martirizar a la otra persona por su error.

Del mismo modo que tu pareja debe ser capaz de decirte que te has equivocado sin que ello suponga un auténtico drama.

Todos nos equivocamos y tan importante es saber reconocer nuestro error como comunicarle a la otra persona qué nos ha podido molestar.

  1. No traigas al presente rencores del pasado.

De ahí la importancia de aprender a perdonar y ser perdonados de verdad, como anticipábamos en el punto anterior.

La comunicación constante y fluida es fundamental para que seamos capaces de tratar con nuestra pareja, en cada momento, los asuntos que nos competen. Sin encontrarnos de pronto sorpresas desagradables que exploten cuando no toca (“porque tú dijiste hace cinco años en aquella cena que yo, etc., etc…”).

Este tipo de actitudes son sumamente tóxicas y solo sirven para general una constante frustración e infelicidad.

Comunicación y terapia de pareja: no solo para casos extremos

Estos diez consejos que acabamos de darte para mejorar vuestra comunicación de pareja son sumamente útiles, pero no infalibles. Muchas veces, no tenemos las herramientas adecuadas para gestionar nuestras emociones, sentimientos ni nuestras relaciones. Simplemente porque no las hemos aprendido.

Por ello, la terapia de pareja os servirá, sin duda, para aprender, fortalecer o mejorar aquellos aspectos de vuestra relación (y por lo tanto, también de vosotros mismos) que no terminen de funcionar adecuadamente.

No dudes en ponerte en contacto con nosotras y preguntarnos cualquier duda que tengas. Estamos aquí para ayudarte.

¡Comparte en tus redes!

No hay comentarios

Déjanos tu comentario

Call Now Button
Llamar
Como Llegar